El término viaje sostenible ha estado vinculado al viaje ecológico de opulencia. Pero este tipo de turismo no tiene que ser costoso.

​Cuando piensa en turismo sustentable, ¿qué le viene a la mente? Un viaje a una cabaña ecológica remota, pero bien acondicionada en Costa Rica, o una estancia de lujo en un campamento de safari en las Islas Galápagos con muebles de teca de fabricación local.

Si este tipo de imágenes es lo que le viene a la mente, su imagen del turismo sostenible o sustentable es incompleta.

El término viaje sostenible ha estado vinculado al viaje ecológico de opulencia. Pero este tipo de turismo no tiene que ser costoso.

“Debe haber un ahorro en costos por hacer lo correcto”, dijo Kelly Bricker, miembro del Consejo Global de Turismo Sostenible, o GSTC por sus siglas en inglés. “Si tiene proveedores locales y reinvierte en la comunidad, debería ser más barato que si importara de todo el mundo para crear su producto”.

Y, a menudo, es un producto mejor y más disfrutable. El viaje sostenible significa simplemente estar abierto a otras culturas. “Atrévase a hablar con alguien con quien normalmente no hablaría”, dijo Dirk Glaesser, de la Organización Mundial del Turismo. “Deje una huella positiva, ya sea una compra local o alguna aportación económica o cultural respetuosa”.

La voz de la experiencia

He aquí algunos consejos de los expertos:

Hay docenas de programas de certificación ecológica, lo que dificulta saber qué es qué. Revise si el plan es reconocido por el GSTC, verificando en su sitio en Internet. El grupo condiciona los planes de certificación a ciertos estándares básicos, que requieren que hoteles u operadores turísticos acaten las leyes laborales locales, promocionen sus servicios con precisión y apoyen el desarrollo de la comunidad.

Organizaciones grandes como Thomas Cook tienen el poder para marcar una diferencia en la sostenibilidad, en especial en el área más difícil: los vuelos.

Los viajes aéreos dejan una enorme huella de carbono. Un vuelo redondo de Nueva York a Europa puede crear un efecto de calentamiento equivalente a 2 o 3 toneladas de dióxido de carbono por persona. Una forma de ayudar es utilizar una línea aérea que use biocombustible renovable: hay varias, como United Airlines, Singapore Airlines y Alaska Airlines.

"El mayor aliado del turismo sostenible es el sentido común. Apague la luz. No desperdicie comida. Evite crear basura extra. Nadie suplica por un vaso desechable ni porque la luz esté encendida cuando no hay nadie”, dijo Geoff Bolan, director de Sustainable Travel International.

Otra forma es recurrir a un operador con sus propios aviones. Thomas Cook maneja tanto volumen que tiene su propia aerolínea y puede controlar variables como la capacidad de vuelo.

La palabra “hostal” puede evocar piquetes de insectos, pero la categoría está mejorando. Muchos hostales son tan buenos como algunos hoteles y ofrecen habitaciones privadas si no le gusta dormir con extraños.

El turismo excesivo, como la sobrepesca, puede agotar los recursos de una región. Kelley Louise, directora ejecutiva de Travel+SocialGood, grupo defensor del turismo sustentable, sugiere ser parte de la solución al considerar las afueras de un destino popular en lugar del centro de las ciudades.

Investigue primero

El voluntariado puede ser una forma fantástica de crear un impacto positivo en una comunidad. Pero investigue antes de comprometerse como voluntario en países en desarrollo. “Evite los orfanatorios. Muchos están más enfocados en las ganancias que en hacer el bien”, dijo Ana Duék, editora de Viajar Verde, website de noticias sobre viajes sostenibles. “Cuando se ofrezca, piense si tiene las habilidades para ayudar en verdad”.

Suena obvio, pero vale la pena repetirlo: trate de consumir lo local lo más posible. Tendrá una mejor experiencia y a menudo le ahorrará un poco de dinero.

“Elija un lugar que tenga un sabor local, que utilice productos locales o que participe con la comunidad para ofrecer oportunidades de entretenimiento”, dijo David Ville, gerente en Thomas Cook Group.

El mayor aliado del turismo sostenible es el sentido común. Apague la luz. No desperdicie comida. Evite crear basura extra. “Nadie suplica por un vaso desechable”, dijo Geoff Bolan, director de Sustainable Travel International, “ni porque la luz esté encendida cuando no hay nadie”.